Hoy vuelvo para escribir en el blog, se han pasado los días sin darle una manito de gato, aquí vamos. Bien cuenta el tango que 20 años no es nada, mi reflexión viene de la idea de hacer una reunión de compañeras de curso luego de 20 años de haber salido del colegio, comentario mio, "harto que me costo salir del colegio... y que decir de la universidad" pero eso es harina de otro costal, tal vez parezca para algunas personas que este tipo de reuniones son inoficiosas o bien tengan temor a que serán evalúa das por sus pares como si el tiempo no hubiera pasado; "Andaá a bañarte y cortarte el pelo si piensas así"; Sí, el tiempo pasa y es inexorable, parte de lo entretenido de la apuesta de estar vivo es que el tiempo pasa, ojalá no como un traga monedas y que lo vivido este bien vivido. He estado escribiendo sobre la idea del reencuentro desde distintos ángulos y este ángulo tiene algo para mí fascinante, que es el reencuentro con tus propios recuerdos de tu niñez y siempre nítida juventud, compartirlos, es un detalle de cariño y si alguien le pone una mala nota nunca será menos que un "0" y ya todos sabemos, por carrete o por oficio que hay cosas harto peores que un cero, y como decía mi viejo de ahí pa' arriba todo es ganancia, ¡ay Dios! que me gusta esa palabra, ganancia.
20 julio, 2006
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