27 noviembre, 2006

Dulzura

Hoy voy a contar una historia que me ocurrió hace algunos años. Con un grupo de amigo tuvimos la idea de hacer clases de reforzamiento en matemáticas para niños pequeños, el lugar en el cual trabajamos, eran unas salas en una parroquia de barrio, poco a poco llegaron los niños, los días sábados en la mañana.
Una mañana muy especial, sin saberlo yo llego un niño lleno de motitas en el pelo, negrito, con ojos grandes y una sonrisa muy blanca, entré a la sala que me correspondía, él y junto con uno de los más polillas de mi curso me siguieron. Comencé la clase pidiéndole a este niño nuevo que se presentara con sus compañeros.
Dijo: Mi nombre es José y no soy de aquí, soy de República. Continuo con su presentación este pequeño de República Dominicana y yo hasta el día de hoy me acuerdo de él con mucho cariño.
Dulzura la de un niño inocente que juega con otro, sin importar más que jugar, mi moreno hermoso que llegó desde un lugar tropical a vivir nuestros vaivenes de un clima orgulloso y variable, vivir los inviernos magallánicos, conoció la alegría de deslizarse sobre el hielo como otro más de los polillas; aquí que racismo iba a encontrar donde todos prácticamente somos hijos de una península, o como digo yo, de una casi isla, me costo hacerle entender las tablas de multiplicar pero sí que valió la pena, nunca olvidaré esa bella voz que me dijo: "Yo no soy de aquí , soy de República...".

18 noviembre, 2006

Vocae " El llamado del Ser"

Muchas veces se dice que una persona se puede reinventar desde situaciones extremas. Cambiar completamente a partir de una experiencia límite pero también puede ocurrir lo contrario con otra persona que frente a la misma experiencia límite, sigue andando con la misma altura, sigue siendo el mismo. El otro día me puse a pensar con respecto a este tipo de andar, pues a una amiga mía le paso este tipo de experiencia límite, sigue igual, uno puede pensar, no creció nada, se hace la fuerte, es frívola, etc. A mí me pareció que aquel fuerte golpe no le sacudió el piso, porque ella es una persona ubicada en su centro; que quiero decir con esto, siempre responde a sus inquietudes personales, cuando eramos universitarias, siempre siguió su ritmo, claro que en la vida laboral le exigió un ritmo al que no estaba acostumbrada, pero lo tomó como todas las cosas en la vida suya, sin imponer su ritmo, siguió las normas, y sí, puso su alma en su familia, el eje o epicentro de esa experiencia extrema que mencione al principio, cuando una persona sigue su vocae o su llamado del ser, siempre se reinventa desde su centro, no cambia una enormidad como para no reconocerlo en tiempos difíciles o en los gratos y mejores tiempos, por el cotidiano anda tranquilo pero está cambiando, andando, evolucionando desde su propio ser desde su llamado del Ser.

04 noviembre, 2006

Camaleón

Hoy vengo con la idea de dar mi punto de vista acerca de la seducción, no sólo existe la seducción desde la pareja sino también existe esa seducción, esee magnetismo en otras áreas, incluso en terrenos minados diría yo.
Seducir, es establecer un vinculo desde el sello interno de la identidad hasta las luces que nos iluminan desde el exterior, es tener la capacidad de captar la atención del o los otros hacia uno mismo, pareciera una acto instintivo, casi inconsciente pero en realidad es el valor para mostrarse en las facetas que nos favorecen o bien, es estar lo sufucientemente desprevenido como para mostrar nuestra esencia, por eso las personas que creen en su belleza, sea esta interna o externa les resulta tan fácil conseguir la atención requerida primero y luego sus objetivos, cuando echan a rodar su capacidad de seducción, varios ejemplos de eso son: Un humilde vendedor es seductor cuando logra aprender a ser un vendedor con éxito, alguien que debe persuadir con sus ideas es seductor también, los oradores son seductores también, alguien que desea ser promovido de cargo es un seductor también, de los más elaborados pienso yo, son los que llaman las luces sobre sí mismo para lograr sus metas, una mujer o un hombre que cuida su cuerpo para estar en los estándares también dedica parte importante de su tiempo para ser un seductor, los cuerpos son seducciones visuales pero seducciones al fin, en general siempre hay situaciones donde alguien seduce a quienes quiere seducir.
Los cambios de colores del Camaleón son para minetizarse con la naturaleza, es una manera de protección, la seducción también es una manera de protegerse y de armarse para conseguir los objetivos propios, es el mínimo de tiempo en que el otro entrara en nuestra red para armar lo que nosotros queremos. La vida no siempre nos da lo que nosotros queremos de buenas a primeras, por eso esta parte tan humana nos permite entrar en el juego, después como jugar es otro cuento, otra etapa, seducir esta basado en creen y conocer las mejor facetas de nosotros mismo y poder con ello atrapar la atención de aquellos a quienes queremos seducir o mejor dicho, si se llama la atención con un objetivo final, la seducción ya no es un arma y pasa a ser una estrategia que se podrá usar por siempre por quién aprende y estudia el arte de la seducción.