12 marzo, 2007

Cuando la Deuda es Grande

Hoy vuelvo después de varios días a escribir en este espacio, vacaciones para todos, ojala buenas, simples y en grata compañía.
Cuando la deuda es grande, es una historia creo común a las personas que transitamos en la vida con más obligaciones que horas, pasa el tiempo y lo más importante pareciera ser el tiempo que los logros materiales. Cuando uno puede comprarse la pelota, los cabros del barrio ya crecieron y las rodillas ya no son las mismas, eso es claro, algo similar pasa con la vida en la sub 40.
Curioso que el tiempo tome tanta relevancia siendo que en el fondo como dijo ese canocito de bigotes; "El tiempo es relativo",vale, no es una condicionante pero visto desde mi perspectiva es una cosa de seria consideración, eso en un sentido más mundano y eneeee menos físico.
Cuando la deuda con uno mismo es grande puede uno transformarse en un volcán, en una deuda consolidada (este es un chiste para quienes conocen el concepto, en una deuda consolidada no hay negocio para uno, pero si es el mal menor cuando la cosa esta feuchita). En el fondo de uno mismo las cosas se ponen a hacer eco, como llamándote y lo que es peor, motivandote a hacerte el tiempo para las cosas que realmente te importan. En mi vida las cosas y el camino me fueron formando a las necesidades mías y de mi familia, quise desde chica ser escritora, pero no, la vida me hizo cruzar otros puentes, estudié en la universidad para ser contadora, contadora de números y no de cuentos, que más quería yo, seguí escribiendo debajo del agua, luego la vida me llevo a otras responsabilidades, muchas llaves y muy poca plata, salir adelante, seguí escribiendo debajo del agua, por ahí un pequeño salvavidas, pequeños trabajos de redacción, algunos proyectos y algo de publicidad, después de eso todo va más normal en mi vida, logré estabilizar mis monedas, las de mi familia y ahí estaba la gran deuda: Me debía un libro, el primero de los que intento escribir y aunque las rodillas ya no son las mismas, en eso estoy, dandome una oportunidad para ser, voy en medio de las rutinas que intentan comerme, trabajo a diario en mi libro en horas de seguro no decente, en mi libro que me hace feliz, han pasado más de 20 años y un libro me hace feliz...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tu deuda ya fue pagada, hace mucho tiempo, es verdad que en algún momento de tu vida tuviste que elegir entre los números y las letras, y a tú pesar optaste por lo primero debe ser, según yo, por que la mayor parte de nuestra vida vamos pagando las deudas de otros sin darnos cuentas que postergamos las nuestras.

Pero, creo a ciencia cierta que al momento de abrir esta pagina estas volviéndote hacia ti, aquélla niña de 16 años con sueños y esperanza, con la misma asertividad que nunca debes haber dejado de lado, con la misma nostalgia, con la misma rudeza.

PATTY V.